El pastel o tarta de manzana es la favorita en muchas casas por su infinidad de formas y sabores en la que puede prepararse. Y es normal, esta tarta se adapta al paladar de todos. En Dr.Oetker te contamos todo lo que quieres saber sobre la tarta de manzana: su origen, trucos para conseguir el resultado perfecto, cuáles son las manzanas más adecuadas para la tarta ideal y te proponemos distintas recetas.
Pese a ser una de las recetas icónicas estadounidenses, conocida como “Apple pie”, el origen de la tarta de manzana es difuso. Las evidencias apuntan a que su origen fue en Europa, dónde el cultivo de manzanas ha sido siempre abundante y tradicional. Hay recetarios europeos con tartas de manzana y otras frutas que datan ni más ni menos que del siglo XIV.
Concretamente, se dice que la tarta de manzana proviene de Inglaterra, ya que los documentos más antiguos registrados que hablan sobre este delicioso postre, son británicos. Desde las tierras inglesas, este postre se propagó por el continente europeo con sus distintas variaciones y formas, y especialmente arraigó en Francia y los Países Bajos, quienes lo trasladaron a los Estados Unidos durante la colonización.
Veamos algunos de los distintos formatos tradicionales de tartas de manzana:
Pasteles y Tartas
Cuando vamos a hacer una tarta, siempre debemos buscar los mejores ingredientes para que esta quede exquisita. En el caso de la tarta de manzana, siendo la fruta el ingrediente principal, queremos encontrar la que más se adecúe a la receta. Nuestro pastel tendrá unos toques de sabor distintos según la variedad de manzana que escojamos: más dulzor, acidez, consistencia… Encontramos una infinidad de tipos de manzanas, pero ¿cuál es la mejor para nuestra tarta de manzana?
De un color verde intenso y crujiente. De un sabor ácido, muy adecuadas para repostería. En caso de que la receta que estemos siguiendo no especifique un tipo de manzana concreto, las Granny Smith son las manzanas más versátiles para adaptarse a cualquier tipo de preparación repostera y asegurar un buen resultado en nuestras tartas de manzana.
Las manzanas verdes con un toque amarillento. Aumentan su dulzura con el horneado, además de quedar más blandas.
Manzanas rojas producidas localmente. Su sabor es una mezcla entre dulce y ácida, mantienen muy bien su forma después del horneado. Por ello, sería el otro tipo de manzana recomendado para utilizar en caso de que la receta no especifique un tipo concreto de manzana.
Pasteles y Tartas
Pasteles y Tartas
Pasteles y Tartas
Pasteles y Tartas
Hay casi tantas recetas de tartas de manzana como variedades de esta fruta. Debemos seguirlas a pie de la letra para evitar sorpresas, pero desde Dr.Oetker te tenemos algunos trucos y errores comunes a evitar que servirán para conseguir una tarta perfecta.